La estrategia de planificación como herramienta para afrontar los retos de la oficina y pasar de espacios a estancias de uso. De espacios a estancias: Valor y bienestar.

¿Cómo puede el diseño del entorno de la oficina ayudar y apoyar a la gente a estar sanos y activos en el trabajo? 

Tanto las viejas estructuras organizativas como las nuevas perciben el enorme potencial de las redes abiertas y una necesidad mayor de interacción. Una instalación corporativa de éxito debe ofrecer la mezcla perfecta de espacios que apoyen tanto el trabajo colaborativo como el trabajo concentrado y posibiliten una transición rápida de una modalidad a otra.

Valor y bienestar

Os dejamos algunos tips que os pueden ayudar ha adaptarse a las nuevas formas de trabajo.

1. Cruces de caminos para incrementar los intercambios espontáneos.

Encontrarse a gente por azar en los pasillos de la oficina, junto a la máquina de café o en las zonas de descanso conduce a menudo a breves charlas inspiradoras y a un eficiente intercambio informal de información. No subestime estos «cruces de caminos » al diseñar la oficina, ya que pueden estimular considerablemente la creatividad y promover una buena actitud respecto a procesos de trabajo innovadores…

Valor y bienestar

2. Proximidad, espacios informales de reunión

La gente utiliza espontáneamente los espacios de reunión informales cerca de las mesas y las estaciones de trabajo. Deben combinar una atmósfera confortable y un aspecto típico del entorno laboral, mezclando superficies duras y blandas. Además, el uso de particiones verticales puede contribuir a mejorar la absorción acústica, protegiendo la zona de las mesas al tiempo que mejora la inteligibilidad de las conversaciones.

Valor y bienestar

3. Nuevas formas para cruzar fronteras

Mediante el uso de mobiliario de formas nuevas e inusuales, el espacio de la oficina crea un efecto completamente novedoso. El mobiliario de formas rectangulares y regulares, a menudo sinónimo de estructuras y reuniones formales, se puede sustituir con formas más orgánicas. Estas cambian el modo en que las personas perciben el espacio, el modo en que lo usan y la forma en que se comunican entre sí.