La revolución tecnológica y las herramientas de uso digital al alcance de todos han sido la base para la revolución en las formas de trabajo y por lo tanto, la necesidad de crear nuevos espacios dentro de las oficinas adaptados a éstos nuevos conceptos. La tendencia al diseño de los espacios sin barreras que fomenten la colaboración y las sinergias entre equipos de trabajo fue el primer paso, y una tendencia que aún persiste.

En estas zonas open space se busca el equilibrio entre la flexibilidad, la comodidad y la ergonomía de los puestos de trabajo. Las compañías son conscientes de que su mayor activo son las personas, sus trabajadores, y por lo tanto entienden que se les debe ofrecer un entorno de trabajo agradable y un mobiliario ergonómico: mesas regulables en altura, sillas ergonómicas y asientos que permitan trabajar en posición ergonómica, soluciones que ayuden a la acústica del espacio…etc.